Día 2

Tu rostro ha cambiado demasiado desde que te conocí, podría decir que se ha enternecido con el tiempo.

A tus ojos los cubre una ligera neblina que amenaza con dejarte en las sombras, recuerdo cuando tu cara era más oscura, ahora se ha iluminado a causa de las canas. Ya no tienes dientes, por lo que a veces que tu pequeña lengua se asoma sin querer y da a tu cara un aspecto curioso y bonito.

Sé que tus patitas duelen, ya únicamente usas tus dos manitas para caminar, el pelo en ellas esta arremolinado y casi siempre húmedo porque las lames constantemente. Tus orejitas han pasado por mucho, pero siguen siendo mis favoritas. Tu columna ahora forma un signo de interrogación, cuando te sientas pareces un gatito tierno, por eso digo que eres todos los animales en uno, una rata, una foca, un gato, un perico, las posibilidades son infinitas.

Pequeño Romeo.


¡He vuelto!
Debo decir que esta entrada me costo un poco de trabajo y tal vez hice un poco de trampa (ups), no tengo problemas describiendo personas cuando se trata de alguien que desconocido o ficticio, sin embargo, me resulta difícil cuando los conozco, porque no me siento segura de representar todo lo que esa persona me transmite, principalmente porque no creo en la simple descripción física y seca, describir a alguien involucra mucho más. Pero bueno, ya estoy divagando. Como ofrenda por para enmendar mi trampa les dejo la foto del pequeño perrito que inspiro esta descripción. 
Little Romeo

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar